Archive for November, 2009
Gamer: Juego Letal


Pocos son los directores que en la actualidad no se distinguen de los demás por su identidad como cineastas; afortunadamente vivimos en una época en la que a pesar de los variados estilos cinematográficos que existen, cada realizador es capaz de añadir su propio sello particular a cualquier trabajo. Atrás han quedado las épocas de directores como Ed Wood o Roger Corman quienes, aunque ahora son considerados directores de culto, no es gracias a su buen gusto y gran ojo para el cine.
Aún así, todavía existen muchos autores que se distinguen por su incapacidad como realizadores, o más bien dicho, su ineficacia para contarnos historias de calidad. Tal es el caso de personajes infames como el alemán Uwe Boll, reconocido por todos como el responsable de las peores adaptaciones fílmicas de videojuegos que se han dado en los últimos años; entre ellas House of Dead (2003), Alone in the Dark (2004) y Bloodrayne (2005).
Otros directores famosos por la mala calidad de su trabajo son Jason Friedberg y Aaron Seltzer quienes desde el año 2006 se han encargado de traer a nuestras pantallas el común denominador más bajo de la comedia; desde Date Movie (2006) hasta Disaster Movie (2008) sin olvidarnos de Meet the Spartans (2007) y Epic Movie(2008), todas ellas basadas en el simple hecho de copiar lo que está de moda y referenciarlo en la pantalla. Ahora, lamentablemente para ellos, parece que han llegado un par de directores norteamericanos conocidos como Neveldine y Taylor quienes no sólo están dispuestos a quitarles el puesto sino que además todo parece indicar que lo harán bajo la protección de los estudios cinematográficos y además con el apoyo del público en general.
Para muchos de nosotros este par de realizadores no son nuevos, ya que en el año 2006 se dieron a conocer con Crank; una cinta estelarizada por Jason Statham y cuya trama consistía en que al personaje principal se le había inyectado un veneno el cual lo mataría si su pulso bajaba, por lo que se veía obligado a realizar una serie locuras con tal de mantener su nivel de adrenalina elevado. Esta película a pesar de ser tan exagerada y ridícula como su premisa prometía tuvo el éxito suficiente como para garantizar la obligada secuela Crank: Alto voltaje (2009), la cual es aparentemente una versión todavía más exagerada de la anterior. Ahora a nuestro héroe Chev Chelios literalmente le han robado el corazón y se lo han remplazado por uno mecánico el cual necesita recibir descargas eléctricas para seguir funcionando, sobra decir que todavía estamos esperando el estreno de esta cinta en nuestro país.
En esta ocasión, estos directores traen a nuestras pantallas su más reciente producción titulada Gamer: Juego Letal. La historia es en teoría bastante simple, un futuro en el que la tecnología creada por el ilustre Ken Castle (Michael C. Hall) hace que podamos jugar lo que comúnmente conocíamos como videojuegos, sólo que ahora controlando a otros seres humanos; primero dentro de un juego llamado Society, que es una comunidad simulada, y posteriormente en un juego sensación llamado Slayers, donde se controla en una especie de shooter a convictos que si logran terminar 30 rondas de juego ganan su libertad. Tal es el caso de nuestro héroe Kable (Gerard Butler) quien está encarcelado injustamente y cuyo único anhelo es poder ser libre para reencontrarse con su esposa e hija; desafortunadamente para él y para nosotros las cosas no son tan sencillas como parecen, ya que existe un grupo rebelde que busca eliminar estos avances tecnológicos que consideran son opresivos para la sociedad y quienes lo contactan con el fin de que los ayude en su lucha.
Hasta ahí la historia va bien, un tanto trillada pero lo suficientemente ingeniosa como para llamar la atención del público en general; lamentablemente, conforme avanza la película, vamos viendo la cantidad de clichés que este par de jóvenes lanzan a la pantalla sin siquiera detenerse a considerar lo poco coherentes u ofensivos que puedan llegar a ser. La cinta logra incluir situaciones o escenas que no sólo son cargadas de violencia o alto contenido sexual, sino que ya hemos visto en infinidad de otras películas donde han sido plasmadas por autores mucho más competentes. Sumado a esto, contiene varios instantes que de igual forma ya han sido realizados de manera más ingeniosa en otros medios, denotando así su poca originalidad. Son tantos los momentos ridículos dentro de la cinta que Neveldine y Taylor se dan el tiempo de incluir un número musical en medio de una pelea.
La película tiene la terrible falla de utilizar a todos sus actores de una manera tan desechable e intercambiable que resulta difícil considerar que gente tan versátil como Alison Lohman, Kira Sedwick, John Leguizamo y Keith David sean desperdiciados así. Sobra hablar de otros actores menos conocidos como Ludacris, Milo Ventimiglia o Terry Crews quienes, aunque estoy seguro que mucha gente reconocerá, no están suficiente tiempo en pantalla como para aportar algo.
Considero que es necesario mencionar de manera particular el caso de la modelo Amber Valletta, quien al interpretar a la esposa de nuestro héroe lamentablemente se ve expuesta a una serie de situaciones tan sexistas que estoy seguro ofenderán a muchas mujeres que puedan llegar a ver esta producción. No es tanto el hecho de que la película sea mala lo que resulta digno de mencionar; a pesar de todo, la dirección de estos jóvenes denota que saben lo que el público quiere ver, sobre todo en las secuencias de acción; desafortunadamente es precisamente en cualquier otro momento de la cinta donde la historia simplemente se detiene en los detalles que ellos consideran “cool” sin importarles las consecuencias que sus decisiones puedan tener para con el producto terminado. Un ejemplo de ello es el nivel de egocentrismo de los realizadores al incluir sólo música de la década pasada; éxitos de los noventas interpretados por Marilyn Manson y The Bloodhound Gang, siendo lo que aparentemente ellos consideran apropiados para este futuro apocalíptico.
A final de cuentas, indudablemente estamos frente a una producción frenética y acelerada, llena de momentos climáticos que aunque no podemos negar que sean emocionantes o competentemente ejecutados no llevan a nada y sólo están unidos por cuanto cliché se pueda imaginar. Mucha gente podrá llegar a sentirse ofendida o molesta por los aspectos sexistas y violentos de la película, pero estoy seguro que a cualquiera menor de 18 años esta cinta les encantará, recomendable sólo para los que les gusta desconectar su cerebro al entrar a la sala.
Título Original: Gamer
Director: Mark Neveldine, Brian Taylor
Reparto: Gerard Butler, Michael C. Hall, Alison Lohman, Amber Valletta, Logan Lerman
Duración: 95 min.
Año: 2009
País: EE.UU.
Género: Acción/Ciencia Ficción
Retrospectiva: Quentin Tarantino/Director

Toma una licuadora y vierte una cucharadita de Cine Negro de los 40’s, media rebanada de acetato de los 70’s, Racionada porción de Spaghetti Western, 3 hojas de Comic, 1 pliego de Onda Quitch, Una Pizca de Blaxploitation, Adereza con Artes Marciales, Cine “Made in Hong Kong” y Mucho de Cintas Serie B. El coctel es una obra de Tarantino. Nadie mezcla como él.
El hombre con un Coeficiente Intelectual de 160 fue echado de la escuela durante el high school. Así es, ese cuya madre parió con apenas 16 años y que desde antes de nacer ya llevaba el sello del séptimo arte al ser bautizado con el nombre de un personaje del actor Burt Reynolds (Gunsmoke). La rebeldía lo alienta y el destino lo dirige a un Videoclub. Ahí, como fiera receptora satisface su voraz apetito por el cine. De esta forma prueba, digiere, enguye toda clase de cintas, no importando la calidad sino la cantidad. Tal exposición comienzan a transformar al adolescente de Tennessee en una enciclopedia cinematográfica. (“Cuando la gente me pregunta si fui a la escuela de cine yo les digo, NO, YO FUI AL CINE” Q.T.).
La fama lo despierta y el Festival Sundance “Clase ‘92” lo cobija como hijo pródigo. Lleva bajo el brazo “Perros de Reserva” y el pandemónium explota. Esos perros sin cadena saltan el patio trasero para irse a ladrar por el mundo entero. Sólo algunos han hecho tanto con tan poco.
Comenzaba entonces a enlistarse una fanaticada mundial, ávidos de tanta violencia y cultura pop. El telón se vuelve a abrir con “Tiempos Violentos”, cambia el minimalismo de “Perros de Reserva” por la onda quich y entinta el papel con diálogos prodigiosos. Ésta, Pulp Fiction es, hasta ahora, la obra por la que siempre será recordado.
Continúa con Jackie Brown donde es notoria una evolución aquí se convierte en un Tejedor de escenas plenas de intriga y el escultor de maravillosos personajes. Le sigue la violencia en los Volúmenes 1 y 2 de Kill Bill donde las diferentes temperaturas de la fotografía dan un marco único a cada pelea, y culminando con el uso de animé. Aún con la resaca de “A Prueba de Muerte” en la conciencia, donde realiza su más grande homenaje a las películas Serie B, lanza una propuesta más simétrica dejando muy claro los tópicos de dos bandos y, como siempre, plagada de anti-héroes.
Amado por muchos, repudiado por más…violento, irónico e incorregible. Rejuvenecedor de estrellas del pasado y mostrando ser tan melómano como filmmaker Tarantino tiene algo difícil de encontrar en su generación. ESTILO PROPIO.
Tan inquieto como inquietante y ahora, al borde del estreno de “Malditos Bastardos”, no podemos menos que lanzarnos hacia tan atractivo producto cinematográfico. La espera pronto caducará.
Tarantino, eres @#%&$!!! Bueno para reciclar y mezclar… pero lo tuyo lo tuyo, es escribir excelentes diálogos. RIP
Nombre completo: Quentin Jerome Tarantino
Fecha de Nacimiento: 27 de marzo de 1963
Lugar de Nacimiento: Knoxville, Tennessee
Sector 9

Para la mayoría la idea del año 2001 era algo que marcaba el inicio de nuestro “futuro”, a todos siendo niños se nos prometió a través de los medios un mundo lleno de tecnología y asombro, desde caricaturas como Los Supersónicos hasta películas como Volver al futuro (1985) siempre llenaron nuestra imaginación, lo que nosotros esperábamos era que todos los carros volarían y los robots serían nuestros compañeros de vida, conforme ha pasado el tiempo nos hemos tenido que enfrentar al hecho de que la ficción es mucho más atractiva que la realidad y así resignarnos a el “futuro” en el que vivimos.
Es por esto que resulta bastante irónico el hecho de que es precisamente a partir del inicio de esta década que Hollywood, el principal responsable de nuestros sueños, se ha dedicado a producir una escasa cantidad de películas de ciencia ficción innovadoras las cuales definitivamente han dejado mucho que desear en cuanto a las posibilidades futurísticas que ahora mismo se nos podrían estar presentando en la pantalla grande, sobre todo considerando el innegable hecho de que las mejores producciones fílmicas originales dedicada a la ciencia ficción en la actualidad se producen fuera del sistema hollywoodense.
Si pensamos en el cine de ciencia ficción de calidad, parece que en la última década las únicas películas dignas de ser herederas de este género son tanto Niños del Hombre (2006) realizada por el director mexicano Alfonso Cuarón, como Alerta Solar (2007) dirigida por el británico Danny Boyle, ambas películas distribuidas bajo el sistema Hollywoodense pero de producción totalmente foránea, aparte de estas dos cintas tal vez solo podríamos llegar a incluir Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos (2004), película de Spike Jonze y Charlie Kauffman que mas que ciencia ficción podría ser considerada surrealista y, finalmente en todo caso, a Wall-E (2008) producción animada de Pixar que tal vez sea la única producción americana reciente que se pueda mencionar en este género.
Es por esto que resulta extremadamente interesante el que ahora llegue a nuestras pantallas la que tal vez sea la mejor cinta de ciencia ficción de esta década, Sector 9 (2009) una película de realización sudafricana dirigida por Neil Blomkamp y producida por Peter Jackson y cuya historia de preproducción resulta tan interesante como la cinta misma ya que supuestamente fue debido a los problemas que se les presentaron a estos realizadores al tratar de conseguir el financiamiento para la adaptación fílmica del videojuego Halo que decidieron buscar otro proyecto que pudieran hacer con la mayor calidad posible y el menor presupuesto requerido, tan solo 30 millones de dólares, un costo más bajo que la mayoría de las producciones fílmicas requieren, fue así que aprovechándose del amplio conocimiento de ambos en el campo de los efectos digitales y de el conocimiento tanto del país como del talento local que pudieron llevar a cabo su cometido presentándonos ahora una película excepcional.
La historia de esta cinta se sitúa en el presente pero 20 años después de que una nave espacial de proporciones masivas se presentara en el cielo de Johanesburg lo que llevó al descubrimiento de la existencia de millones de seres alienígenas de bajas capacidades intelectuales habitando dentro de ella, esta raza parece ser violenta pero al no presentar mayor riesgo y considerando que su tecnología resulta inútil para los humanos, debido a estar basada en la genética alienígena, el gobierno decide darles albergue a estas criaturas en una zona conocida como el sector 9 donde pueden estar alejadas de la sociedad y no causar problemas pero es tiempo después, cuando se decide reubicar a estos inmigrantes lejos de la ciudad, que los problemas se presentan y es un inútil burócrata de nombre Wicus Van der Merwe (Sharlto Copley) quien se encuentra en medio de toda una serie de eventos que tendrán consecuencias catastróficas para él y para los que lo rodean, incluidos los aliens , en especifico uno de ellos llamado Chistopher Johnson.
La cinta utiliza en gran parte el estilo documental que hemos visto en películas como Rec (2007) o en la clásica Bruja de Blair (1999) pero esto en lugar de demeritarla le añade cierto realismo a las situaciones inverosímiles que vemos en pantalla, de igual manera es innegable que las referencias a ciertos temas de alta controversia social como la segregación y la violencia racial resuenan con la audiencia sobre todo porque al estar situada en Sudáfrica es evidente la analogía con el Apartheid, a pesar de esto la película jamás deja de ser divertida aunque a final de cuentas no evita caer en ciertos convencionalismos del genero que denotan las influencias fílmicas de los realizadores. Finalmente; se debe mencionar que el nivel de calidad técnica es increíble, impecable considerando el presupuesto, definitivamente estamos frente a una entretenida cinta, en verdad totalmente recomendable, no sólo para los amantes del género pero para el público en general, lo único malo es lo abrupto del final, esperemos que pronto veamos la evidente secuela.
Título Original: District 9
Director: Neill blomkamp
Productores: Peter Jackson, Bill Block
Reparto: Jason Cope, Sharlto Copley
Duración: 112 min.
Año: 2009
País: Estados Unidos
Género: Ciencia Ficción/Acción
Bastardos Sin Gloria

Quentín Taran… perdón: Quentin Tarantino es un egresado de la mejor escuela que pudiera tener todo aquel director cinematográfico que busque, ante todo, hacer un honor consuetudinario a los gustos personales, al descubrimiento personal, a los grandes momentos fílmicos de la infancia, al género cinematográfico y en resumen al cine mismo. Desde el homenaje al cine negro y de detectives, con especial hincapié en “The killing” del grande y ya fallecido Stanley Kubrick, hasta la diversidad apologética de Kill Bill 1 y 2, Tarantino se ha preocupado por ir haciendo de sí mismo una especie de gloriosa farsa y kinética revisión, acaso un tanto enciclopedista, de lo que es para él la historia del cine. Ya el hecho de llamar a su productora “A band apart” que es una indudable apelación a la película del francés Jean-Luc Godard “A bande apart”, refiere a que Tarantino debe y agradece todo a sus maestros y sus maestros fueron esos directores que han dejado post-its y graffitis en la larga pared inacabable que es la Historia del cine. Bastardos sin gloria refiere a acaso el periodo de la historia contemporánea más fotografiado y revisado de la historia del cine: la Segunda Guerra Mundial, el holocausto, los campos de concentración… la vergüenza al fin. Una vez más, los hermanos Weistein (productores judíos de Tarantino), respaldan y financian al aclamado director, ganador de la Palma de Oro (Cannes, 1994, Pulp Fiction) con una historia que continua en el tema central que inició en Kill Bill 1 y 2 (citando a la sabiduría china): La venganza es un plato que se come frío.
Si bien Shosanna Dreyfuss (autorenombrada como Emmanuelle Mimieux) no es por completo una copia facsímil de “La Novia” de Kill Bill, sí es una nueva pero más pequeña reminiscencia a la Francia, ahora en-nazi-zada, a la mujer vapuleada que por fin logra su posición en el mundo masculino, la representación del que estuvo abajo y que gracias a un arma o a su inteligencia puede derivar el coraje en un gran acto glorioso y magnánimo que es… la consumición de la venganza. Al igual que en K
ill Bill, la venganza en “Bastardos…” se hurde en apenas unos días, pero que estuvo latente durante años. El suspenso, reinventado más allá de la manera Hitchcockiana en que el espectador sabe algo que muchos personajes no saben, sino que ni nosotros espectadores ni ellos personajes saben lo que sucederá, se traslada a un espacio delimitado por una mesa de madera: la mesa de madera bajo la que se esconden los Dreyfuss, la mesa sobre la que comen Shosanna y el oficial de la SS, la mesa en la cual beben cerveza Von Hammersmack y los colegas. Recuperándose de la caída en taquilla y crítica que tuvo con Prueba de muerte, y todavía arrastrando los rescoldos de Perros de Reserva y Pulp fiction, Tarantino no busca acaso reinventar sino reinventarse, superando al cine negro pero conservando la apología a la encrucijada, donde todos pueden dispararse entre sí y seguramente ninguno saldrá avante. O tal vez sí.
Título Original: Inglourious Basterds
Director: Quentin Tarantino
Reparto: Brad Pitt, Mélanie Laurent, Christoph Waltz, Eli Roth, Diane Kruger, Daniel Brühl, Til Schweiger.
Duración: 153 min.
Año: 2009
País: EE.UU./Alemania
Género: Acción/Aventura
Identidad Sustituta

A la mayoría de la gente le llama la atención la idea de un posible futuro lleno de invenciones que harían nuestra vida más fácil, a todos nos gusta estar al tanto de los avances tecnológicos e incluso, si es posible, adquirirlos en cuanto están disponibles. Tanto los teléfonos celulares como los reproductores mp3 se han vuelto más que comunes y estoy seguro que la mayoría de la gente que conocemos tiene alguna consola de videojuegos y un reproductor de DVD, es por esto que las películas de ciencia ficción y los interesantes mundos futurísticos que siempre nos presentan son tan atractivas ya que todos usualmente estamos dispuestos a perdernos en las miles de posibilidades que nos permiten soñar lo que nuestro futuro podría llegar a ser y que de igual manera sirven como un espejo para reflejar nuestras expectativas de este.
Una cinta que precisamente ejemplifica de manera muy clara lo importante que es la ciencia ficción para criticar nuestra sociedad actual es Identidad Substituta (2009), el más reciente trabajo de Bruce Willis, uno de los actores más reconocidos que se ha distinguido por tener en su carrera algunas de las películas más emblemáticas y atractivas que se han hecho recientemente en este género, es innegable que desde 12 monos (1995) hasta El Quinto Elemento (1997) podemos ver que este actor tiene una gran afinidad con proyectos que nos dan claros ejemplos de lo que nuestro futuro podría llegar a ser, en esta ocasión una vez más no decepciona, ya que esta es no sólo una típica cinta de acción pero de igual manera llega a ser por momentos una interesante crítica a nuestra sociedad consumista y escapista, que considera las futuras posibilidades a las que nos podríamos llegar a enfrentar.
La historia comienza en el año 2023, 14 años después de que se la tecnología robótica ha llegado al punto en el que es accesible para la mayoría de la gente que ha decidido vivir sus vidas a través de lo que se les conoce como substitutos, entidades robóticas que uno puede controlar desde la comodidad del hogar, este distanciamiento de la gente para interactuar de manera directa a permitido que los crímenes se reduzcan al grado de que cualquier problema ocasionado entre los substitutos es considerado como simple vandalismo, todo esto cambia cuando se presenta el primer asesinato en mucho tiempo, en el cual no solo resulta destruido el substituto pero también el humano que lo manejaba, es aquí donde entra el Detective Tom Green (Bruce Willis), agente del FBI quien debido a un terrible pasado se ha distanciado de su esposa Maggie (Rosamund Pike) para solamente dedicarse a su trabajo, es él quien junto con su compañera Peters (Radha Mitchell) son asignados a la investigación de este caso el cual evidentemente se complicara mucho más de lo esperado y contendrá suficientes momentos de tensión y suspenso como para agradar a la mayoría de la gente que gusta tanto del cine de acción como el de ciencia ficción.
El merito más importante de la cinta es el hecho de que al presentarnos un futuro tan cercano a nuestra realidad hace que todos los aspectos tanto estéticos como tecnológicos a los que estamos acostumbrados en estas historias se vean reducidos al grado de que se nos presenta una visión bastante coherente de la realidad que si no fuera por los elementos principales de la historia, los substitutos, todo lo demás nos resultaría bastante familiar, es gracias a esto que podemos ver las partes más criticables de nuestra sociedad reflejadas en la pantalla. Lamentablemente es el director Jonathan Mostow, acompañado por los guionistas Michael Ferris y John D. Bracato, con quienes había trabajado anteriormente en la tercera parte de Terminator, los que no logran aprovechar las múltiples e interesantes posibilidades que tanto esta historia como su planteamiento presentan al espectador e inevitablemente caen en lugares comunes para este género, aun así es digna de mencionar la intención de los realizadores de distanciarse de otras cintas similares en cuanto a temática como Sentencia Previa (2002) o Yo Robot (2004), a final de cuentas esta película llenara las expectativas de cualquier persona que simplemente desea divertirse en el cine, pero es el elemento de ciencia ficción el que dejara a la mayoría deseando haber conocido más, no sólo de este futuro que se nos presenta pero de las consecuencias que algo así hubiera tenido para una sociedad.
Director: Jonathan Mostow
Reparto: Bruce Willis, Radha Mitchell, James Francis Ginty, Ving Rhames, Jack Noseworthy
Duración: 88 min.
Año: 2009
País: EE.UU.
Género: Acción/Ciencia Ficción/Aventura