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Actividad Paranormal
ACTIVIDAD PARANORMAL: lo normal es ser copión
“Uy qué miedo… mira cómo estoy temblando” es lo que seguramente muchos creen que sucederá luego de ver “Actividad Paranormal” la flamante Ópera Prima de Oren Peli, un programador de videojuegos que con menos de 15 mil dólares escribió y dirigió esta cinta. Si lo vemos por el lado de negocio, “Actividad Paranormal” es un suceso. Se dice, ha generado ya más de 100 millones de billetes verdes. En cambio, como película de terror resulta un estruendoso fiasco. ¿Sabes quién fue el primer hombre en la luna? (Neil Armstrong); ¿Recuerdas al primer actor de color en ganar el Oscar como mejor actriz principal? (Sidney Poitier) OK, perfecto. Ahora recuerdas ¿quién fue el segundo en pisar la luna? ¿o el segundo afroamericano en ganar la estatuilla dorada? ¿verdad que ya no está tan fácil?
“Actividad Paranormal” es la SEGUNDA película de “Terror” que trata sobre un supuesto video real, encontrado por ahí, que llega a las salas de cine a fin de ponerte los pelos de punta, la primera, obvio: “El Proyecto de la Bruja de Blair” que, por mucho, dista de mis favoritas pero de que fue la primera… fue la primera. Además siguió el mismo plan mercadológico. Una intensa campaña vía Internet. Una fórmula como esa es efectiva pero sólo una vez. La historia trata de una pareja que siente pasos en la azotea de su nueva casa. Sacados de onda porque un espíritu chocarrero se les ha metido más allá de la cama deciden poner una cámara de video a grabar todo lo que sucede a su alrededor, aún cuando duermen. La pareja irá dando vueltas y vueltas sin saber qué o quién quiere asustarlos y se quedarán sin hacer absolutamente nada hasta llegar a un burdo final. (Caso curioso, la cinta cuenta con tres finales alternos).
La narrativa resulta interesante pero no novedosa y aunque en ciertas situaciones la tensión aparece, tal cual fantasma desaparece en el momento más inoportuno. Además hay diálogos inverosímiles y la aparición de un supuesto “médium” que simplemente no convence. Para que “les acabe de llover en su milpita” existe una escena donde los protagonistas ven en internet un caso de posesión demoniaca, la chica del video, supuestamente poseída… por favor, está de pena ajena, se ve más falsa que un político hablando de que ya no hay crisis. Y ese es el verdadero reto al proyectar una cinta de un supuesto video real: LA VERACIDAD, ahí radica todo. Es igual que en los comerciales de TV llamados “testimoniales”, debes ver al protagonista de manera natural, convincente y no hablando a cámara con el cheque de la marca patrocinadora “pegada” en la frente. Entiendo que el director haya querido usar actores con poca experiencia con la intención de dar mayor naturalidad pero “le salió el tiro por la culata”. Yo no me la creí.
A favor de la cinta puedo hablar sobre las jugosas ganancias que ha generado versus la inversión original… ah! eso ya lo había mencionado, perdón. Bueno para ser honestos si existe una escena que realmente eriza la piel ¿de cuál se trata? Descúbrelo por ti mismo. Pero puedes estar seguro de que no es el final, el cual está tan mal actuado que no sabía si reír o llorar… o las dos cosas al mismo tiempo.
Hoy en día es sumamente difícil sorprender a la audiencia, más aún asustarla. Este servidor, ávido de recibir historias realmente aterradoras, desgraciadamente debe admitir que “Actividad Paranormal” murió en el intento, simplemente no espanta y lejos de ello puede causar gracia, mucha gracia. Seguiremos esperando.
Título Original: Paranormal Activity
Director: Oren Peli
Reparto: Katie Featherston, Micah Sloat, Mark Fredrichs, Ashley Palmer
Duración: 86 min.
Año: 2007
País: EE.UU.
Género: Terror
Retrospectiva: James Cameron/Director

La mayoría de nosotros cinéfilos recordamos claramente el momento en que vimos por primera vez Star Wars, la clásica película de ciencia ficción que abrió nuestra mente ante las posibilidades que la magia del cine podía proporcionarnos, éste es el caso de uno de los más grandes directores de ciencia ficción de nuestros tiempos, James Cameron, quien cuando vio el primer capítulo de la notable saga de George Lucas se dio cuenta de que su verdadera vocación estaba en el mundo de los efectos especiales. Cameron ya para ese entonces cargaba encima una serie de trabajos insatisfactorios y su primer divorcio, cuando decidió dedicarse al cine duró varios años tocando puertas pero su inexperiencia siempre fue un problema, afortunadamente tuvo la ayuda de el legendario director de películas B, Roger Corman, quien lo contrató para participar como diseñador de arte y de efectos especiales en infinidad de sus cintas, tal fue el talento que Corman vio en él que cuando el director original de la película Piranha Part Two: The Spawning (1981) no pudo llevarla a cabo cayó en manos de Cameron la obligación de tomar las riendas de ésta y así adentrarse totalmente en el campo de la dirección, según se cuenta fue tanta la presión que tuvo durante la filmación que comenzó a tener pesadillas recurrentes donde un hombre robotizado lo perseguía.
A partir de estos sueños es que viene la idea de la cinta que lo lanzó rápidamente al estrellato, The Terminator (1984) fue una idea concebida por él y llevada a fin gracias a el apoyo de su esposa en aquel tiempo, Gale Anne Hurd, quien actualmente es una reconocida productora de cintas como Hulk (2003) y Punisher: War Zone (2008), entre ellos planearon todo el concepto e incluso escribieron el guión, mucha gente no quería que él la dirigiera pero Cameron fue afortunado no sólo al encontrar financiamiento para la cinta sino al encontrar a Linda Hamilton, Michael Biehn y Arnold Scharzenegger, desconocidos en ese entonces pero todos de tal calidad que pudieron dar el realismo requerido, todo esto logró transformarla en mucho más que cualquier película de ciencia ficción. Es a partir de aquí que vemos la fascinación que Cameron tiene no sólo con la tecnología pero sobretodo con los futuros post-apocalípticos, un tema recurrente en la mayoría de su trabajo.
Es durante esta época que James Cameron se volvió sinónimo de originalidad y de genio creativo, aunque también comenzó su reputación como alguien solitario, explosivo y difícil al trabajar, es en este tiempo que se le contrató para escribir guiones de películas de alto presupuesto, como Aliens (1986) y Rambo: First Blood Part II (1985), pocos saben que esta última es obra de Cameron aunque el guión final que él entregó tuvo grandes cambios hechos por Silvester Stallone durante la filmación, lo cual a él no le gustó y al parecer fue lo que lo convenció de que en Hollywood no podía ser parte de un equipo si no que todo su trabajo y el crédito debía de corresponderle a él.
Después de ésta experiencia Cameron se dedicó a trabajar en Aliens (1986) y se dio cuenta de que a pesar de que quería ser independiente de la industria, la gente no confiaba en lo que él era capaz de ofrecer, se dice que tuvo muchos problemas durante la realización, despidiendo y peleándose con la mayoría del equipo e incluso reemplazando a actores durante la filmación, el papel que Michael Biehn tiene en esta cinta fue un cambio de último minuto debido a las diferencias creativas que existían entre Cameron y el actor original James Remar, a final de cuentas fue el éxito de esta cinta lo que demostró que Cameron tenia toda la razón al querer libertades creativas y fue a partir de aquí que pudo empezar a desarrollar sus producciones sin las limitantes que otros directores pudieran llegar a tener, también debemos mencionar que en esta cinta es donde por primera vez vemos otra de sus tramas favoritas, el exceso militar futurístico y sus consecuencias, algo que siempre le ha fascinado y que sigue siendo parte central de sus proyectos. Hablando de estos temas recurrentes su siguiente película fue la primera introducción que el público tuvo con la fascinación de Cameron con la vida submarina, The Abyss (1989), una cinta que en su momento fue considerada la más cara jamás filmada y cuyos efectos especiales estaban a la vanguardia, evidentemente conceptos que siempre estarán ligados a Cameron, para poder llevar a cabo la realización de la cinta fue necesario construir tanques inmensos de agua para la filmación submarina que se requería, la película en su momento no fue tan exitosa como se esperaba pero a través del tiempo se ha vuelto un filme de culto que mucha gente aprecia mucho más que otras obras de este director.
Por otra parte debemos mencionar que con la creación de los efectos especiales de esta cinta Cameron consideró que era momento para llevar a cabo una secuela de The Terminator (1984), idea que había tenido desde su estreno, de hecho se dice que ya en esa película Cameron tenia la intención de incluir un robot hecho de metal líquido pero que esto era imposible de llevarse a cabo bajo los parámetros tecnológicos de esos tiempos, en ésta secuela sin embargo no sólo Cameron tenía todos los avances necesarios para llevar su visión a la pantalla sino que también contaba con el apoyo de la productora Carolco y el regreso de los actores originales que ahora ya eran considerados estrellas. Las únicas adiciones al cast dignas de mencionar son las de Edward Furlong y Robert Patrick quienes prácticamente debutaron en esta cinta, por cierto que el rol del T-1000 originalmente le fue ofrecido a David Bowie quien por motivos de trabajo no pudo aceptarlo. Fue en esta época de grandes éxitos taquilleros que una vez más su vida personal se derrumbaba, ya casado para ese entonces con su tercera esposa, Kathryn Bigelow, directora reconocida quien tuvo sus inicios con la popular Point Break (1991) y quien recientemente dirigió la aclamada The Hurt Locker (2009), Cameron tuvo una relación con la actriz estelar de Terminator 2: Judgment Day (1991) Linda Hamilton, con la que se casó al terminar la filmación de la cinta, esta no sería la última ocasión que este director se divorciaría de una esposa con la intención de casarse con una de las actrices de sus películas.
En el campo profesional la década de los noventas fue momento de gran crecimiento para Cameron ya que no sólo tuvo éxitos cinematográficos como la antes mencionada T2 pero también triunfo con True Lies (1994), cinta que lo volvió a reunir con Arnold Scharzenegger y que fue favorita del público a pesar de ser considerada una de sus obras de menor calidad y de alto contenido misógino y racista, durante esta época también fundó su compañía productora Lightstorm y además creó su propia empresa de efectos especiales llamada Digital Domain, la cual poco tiempo después de que Cameron se alejara de ella en 1997 fue comprada por varios accionistas, entre ellos Michael Bay, director que muchos consideran una mala versión de él. Fue para el año de 1997 cuando llegaría el mayor reto de su carrera y la cinta por la que seguramente será recordado por siempre, su deseo de filmar una recreación fidedigna del hundimiento del Titanic había sido algo que quería hacer desde que comenzó su fascinación con la vida submarina pero fue hasta el año de 1995 que después de realizar una expedición a los restos de esta nave que se decidió a escribir el guión y con el apoyo de los estudios Fox se comenzó la construcción de un nuevo estudio de filmación en Rosarito, México donde se edificó no sólo una réplica del barco a escala sino además el tanque de agua más grande que se había realizado hasta ese momento.
Una vez más gracias a su estoica planeación y a un buen cast encabezados por Leonardo Dicaprio y Kate Winslet fue que Cameron no sólo pudo llevar a cabo su visión final sino que además tuvo el más grande éxito de su carrera, Titanic (1997) es considerada la cinta más taquillera y premiada de todos los tiempos y también se convirtió en un clásico instantáneo que conforme ha pasado el tiempo se ha vuelto más famosa y ha tomado su lugar dentro de la cultura mundial, para muestra debemos reconsiderar la infame frase de “soy el rey del mundo”, incluso pronunciada por Cameron al recibir un Oscar, hecho que lo catalogó por siempre como no solo un gran director sino un megalómano en primer grado. Después del tremendo triunfo y los innumerables reconocimientos recibidos por esta cinta vino la inevitable consecuencia, un éxito como éste evidentemente debía tener contra-producencia y para Cameron no fue la excepción, fue tanta la presión que recibió por los medios que decidió alejarse de todo y prácticamente convertirse en un recluso, para este entonces Cameron ya se había divorciado de Hamilton y ahora estaba casado con Susi Amiz, actriz que interpretó a la nieta de Rose en Titanic, así que a partir de aquí pasó el resto de su tiempo con su esposa e hijos dedicándose sólo a la expedición submarina y uno que otro proyecto que en verdad lo apasionara. Durante este tiempo fue que Cameron concentró su atención primeramente en el desarrollo del cine de alta definición y sobretodo la producción en tercera dimensión estereoscópica, incluso participando en la creación de la Fusion Camera System la cual utilizó en los documentales submarinos Ghosts of the Abyss (2003) y Aliens of the Deep (2005). Ha sido tanta su fascinación por este medio que Cameron ha declarado abiertamente que jamás volverá a hacer Cine que no sea en 3D.
No podemos dejar de hablar de Cameron sin mencionar su más reciente producción, la mundialmente conocida Avatar (2009) cinta que le tomó casi 15 años llevar a cabo, una vez más porque la calidad que el proyecto requería no podía ser cumplida, los efectos digitales que él necesitaba no eran posibles de realizar antes y fue hasta que conoció el trabajo realizado por Weta Digital que se decidió a filmar esta historia, afortunadamente para él la espera no ha demeritado el interés por su trabajo ya que la cinta ha cautivado a todo el Mundo y parece indicar que está en camino a convertirse una favorita del público. Tan sólo habrá que espera para saber que es lo qué Cameron nos presentará a futuro, existen muchos proyectos en los que se sabe que ya está trabajando, una versión del popular manga Batle Angel Alita, un segmento de la nueva adaptación fílmica de la película de culto Heavy Metal (1981) e incluso la conversión en 3D de Titanic son algunos de ellos, conociéndolo si de algo podemos estar seguros es que nos sorprenderá, existen pocos genios como Cameron que todavía pueden reiterar con cada producción que sin importar lo que los rodea están a la vanguardia de Hollywood.
Nombre completo: James Francis Cameron
Fecha de Nacimiento: 16 de Agosto – 1954
Lugar de Nacimiento: Kapuskasing, Ontario, Canadá.
AVATAR
Actualmente pocos realizadores se toman tiempo entre películas, considerando lo rápido que se mueve la industria hollywoodense un director no puede dejar pasar más de tres años entre producciones si es que desea mantenerse relevante, más aun, la rapidez con la que el público se olvida de las cosas hace imperativo que para tener una carrera exitosa se esfuercen por mantenerse presentes. Son muy raros los casos en que una persona es considerada tan importante para la industria fílmica que lo escaso de su trabajo es compensado por la calidad del mismo, cada vez son menos los directores cuyo limitado catálogo no demerita su valor, hablamos de gente como Francis Ford Coppola y Terrence Malick quienes, si bien nos va, realizan un par de películas por década. Tal es el caso de James Cameron, director conocido tanto por su exitosa carrera como por su explosiva forma de ser y quien hace casi 15 años se arriesgó con un película sobre el hundimiento del Titanic la cual no sólo le trajo más fama y fortuna de la que ya poseía, sino que prácticamente lo volvió un recluso dedicado solamente a la expedición submarina y al avance de los efectos especiales.
Durante éste tiempo Cameron dirigió increíbles documentales sobre la vida bajo el mar, los más populares siendo Ghost of the Abiss (2003) y Aliens of the Deep (2005), aparte de esto logró grandes avances en el campo de la filmación de manera remota además de participar en la creación de la Fusion Camera System, una cámara capaz de filmar tercera dimensión de manera estereoscópica utilizando dos cámaras de alta definición al unísono. Es a partir de estos avances tecnológicos que Cameron se decidió a finalmente llevar a cabo su más reciente obra, una película en cuya idea originalmente empezó a trabajar en 1994 pero la cual consideró demasiado difícil de filmar de acuerdo a los parámetros que en aquellos tiempos existían en la industria fílmica, se dice que fue hasta que vio el trabajo que la compañía Weta Digital realizó en películas como Las Dos Torres (2002) y King Kong (2005)que consideró posible llevar a cabo su visión de esta historia, anteriormente conocida bajo el críptico nombre de proyecto 880 y que ahora llega a nuestras pantallas con su titulo original de Avatar (2009).
La película nos cuenta una historia que ya ha sido contada infinidad de veces en muchas otras películas, de manera más emotiva y menos sentimental que en ésta ocasión, desde Danza con Lobos (1990) hasta El Ultimo Samurái (2003) hemos visto la historia de un hombre que bajo órdenes se adentra a un grupo de desconocidos para después verse identificado y así decidirse a enfrentar junto con ellos esa amenaza de la cual él formaba parte inicialmente, no sólo eso, la cinta también referencia temas de obras literarias ampliamente conocidas como John Carter of Mars, nóvela de Edgar Rice Burroughs, próximamente a ser la primer película que la compañía Pixar realizará con actores, y la nóvela Dune de Frank Hebert, de la cual existe una versión fílmica considerada de culto realizada por David Linch en 1984 y filmada en México. En esta ocasión es el año 2154, nuestro protagonista es un ex marine parapléjico llamado Jake Sully (Sam Worthington) quien debido a la muerte de su hermano gemelo es contratado por una corporación para que viaje a la remota luna de Pandora y tome su lugar en una importante mision; infiltrarse a través de un avatar, un cuerpo hibrido en el cual se puede descargar temporalmente la conciencia de Jake, a una comunidad alienígena llamada Na’vi con la intención de aprender lo que pueda de ellos para así convencerlos de que faciliten la extracción del mineral Unobtanium , el cual es indispensable para la supervivencia de la humanidad. A partir de aquí nuestro héroe se queda abandonado accidentalmente en Pandora y es gracias a la princesa Neytiri (Zoe Saldaña)que no sólo sobrevive sino que llega a conocer y adentrarse en la cultura de estos seres alienígenas los cuales le enseñan mucho más de lo que el hubiera esperado, desafortunadamente nuestro héroe es incapaz de proporcionar información vital a los alienígenas con respecto a las verdaderas intenciones de los humanos lo cual lleva al inevitable conflicto final entre ambas razas.
La cinta en realidad nos transporta a un universo que jamás antes habíamos visto, todo está realizado con el más amplio detalle, es innegable la belleza de todo lo que se nos presenta, desde los mismos alienígenas hasta el planeta en si, todo luce estupendo, lleno de color y de vida, pero además de esto está la extensa referencia visual que podemos apreciar de un lugar tan increíble, desde la flora y fauna hasta la astronomía y geografía han sido revisados por profesionales con la intención de darle el mayor realismo posible. Es tanto el carácter perfeccionista de Cameron que hasta la física que corresponde a Pandora tiene la mayor lógica posible, científicos han debatido y explicado todo, desde el funcionamiento del supuesto mineral Unobtanium, razón por la cual podemos ver montañas que flotan, la manera en que las plantas son luminiscentes debido a la rotación del lugar y al hecho de que está orbitando un planeta, el tipo de atmosfera con baja cantidad de oxigeno y alta toxicidad, hasta los cálculos referentes al viaje interestelar y la misma ubicación del Planeta, de hecho Alfa Centauri A, el sistema solar a donde viajan es el más cercano al Sol y el único al que probablemente en un futuro muy lejano se llegará. En lo que se refiere a las actuaciones todos realizan una
labor bastante buena, para los fanáticos de Cameron será una grata sorpresa ver a Sigourney Weaver en una película suya después de casi 25 años de Aliens (1986). Personalmente considero digno de mencionar el desempeño del personaje digital de la princesa Neytiri ya que es obvio todo el trabajo que se puso para convencernos de que es un ser vivo; existen momentos en los que su expresiones y movimientos son tan reales que los realizadores logran que uno se olvide que está viendo pixeles. Por otra parte sobresale el personaje del Coronel Quaritch gracias a la actuación memorable de Stephen Lang, actor de culto que este año ha tenido un resurgimiento con la aclamada Enemigos Públicos (2009) de Michael Mann.
Lamentablemente todo éste espectáculo sensorial al que nos somete Cameron no llega a justificar los terribles errores que comete en la historia, sobretodo considerando que supuestamente tuvo más de una década para escribirla, se entiende que hay muchas cosas que de manera intencional llegan a ser genéricas considerando que la temática de la cinta es una que conocemos, pero aun así, el hecho de que los personajes puedan ser tan trillados y sus acciones tan esperadas desafortunadamente no deja sorpresas por descubrir más que en el aspecto visual, además la cinta contiene un fuerte mensaje ecológico envuelto en tantas analogías referentes al clima político y cultural mundial que por momentos la película se vuelve bastante ingenua, sobretodo con las incesantes referencias a lo mala que es la humanidad y lo bondadosos que son los alienígenas, el conflicto central de la historia se vuelve tan moralista que más de una persona se preguntará por que simplemente no bombardean todo el planeta para acabar con ellos. La cinta deja mucho que desear para los fanáticos del género y los seguidores de Cameron si consideramos lo influyentes que han sido sus anteriores trabajos pero indudablemente será un gran éxito de taquilla y le gustará a la mayoría de la gente, es inevitable que el público la vea considerando quien es su realizador y lo impresionante de sus efectos especiales, ésta más que una película es un evento masivo del cual todos quiere ser parte, no hay manera que la audiencia llegue a apreciar totalmente el gran logro fílmico que es, simplemente por el hecho de que está a la vanguardia de lo que serán los efectos digitales a partir de ahora, de igual manera la mayoría tampoco podrán notar las fallas garrafales que contiene la historia pero aun así se divertirán y quedaran fascinados con lo que verán en pantalla.
A final de cuentas lo único que queda claro es que Cameron es un director cuyas películas siempre serán mejores que la mayoría a pesar de que no lleguen a estar al nivel de lo que esperamos de él, su capacidad como realizador siempre se distinguirá gracias a su estricto sentido de dirección y su habilidad para estar a la vanguardia de la tecnología, si tan sólo no hubieran pasado casi 15 años entre Titanic (1997) y Avatar (2009) tal vez nuestras expectativas no serían tan altas, esperemos que no pase tanto tiempo antes de su próxima película.
Título Original: AVATAR
Director: James Cameron
Reparto: sam Worthington, Zoe Saldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez, Giovanni Ribisi, Joel Moore
Duración: 162 min.
Año: 2009
País: EE.UU./UK
Género: Acción/Ciencia Ficción/Aventura
El Desinformante
¡El informante!, de Steven Soderbergh
Desde siempre la filmografía del director georgiano Steven Soderbergh ha sido serpenteante e inquieta. Ha honrado al escritor checo Franz Kafka (Kafka, 1991), al propio video como arma de vouyerismo e intimidación (Sex, lies and videotape, 1989, ganadora de la Palma de oro), al guerrillero más querido de Latinoamerica (Che, 2008) y hoy en el 2009 a un bioquímico exvicepresidente de la Firma ADM que por la mañana se dedicaba a la agricultura y por la noche fijaba precios ilegalmente. Soderbergh logra un sucinto retrato de un arquetipo revisado pocas pero certeras veces en el cine: el del empleado/asociado de una poderosa firma. Una vez que es aceptado, el asociado/empleado se encuentra en una especie de barco de salvación y ya forma parte de una nueva gran familia. Abogados, científicos, exitosos profesionistas son buscados vorazmente por las firmas que buscan, ante todo, incrementar sus ganancias. El hecho de ser “asociado” de una gran firma es casi igual a ser parte ya de esa gran familia donde tiene no solamente todas las prestaciones habidas, por haber y lo que le sigue, incluyendo un coche de la compañía que suele ser bastante atractivo, sino que prácticamente el empleado, asociado o como quiera llamársele estará entregado en cuerpo y alma (si es que la tiene) ante la nueva familia, ante su nueva patria: la firma. En la nueva película del polifacético, lúdico, multigalardonado y hace un año inaugurador del Festival de Cine de Morelia, Steven Soderbergh, El desinformante (The informant!) pareciera haberse basado en The firm o “Sin salida” (Sidney Pollack, 1993) para dar pie a este guión basado “en chismes” según reza su publicidad. Si el espectador busca un poco más que la experiencia en la sala cinematográfica, sugiero revisar nuevamente The firm como un punto de partida para después acercarse a una interpretación más cristalizada de este nuevo ácido, salado e incluso sardónico filme.
En The informant! el personaje principal, el (des)informante Mark Whitacre, fenomenalmente mesurado y sagazmente intepretado por Matt Damon, no puede terminar de entenderse por completo sin recordar el filme de Pollack: la larga lista de conclusiones falsas a las que nos quiere hacer llegar Whitacre no será totalmente comprensible si no es, por ejemplo, sin recordar el momento en que un Tom Cruise agrede con un portafolio a otro personaje, misma forma de agresión que después busca utilizar Whitacre para alegar en defensa suya. El concierto de enredos que Whitacre va tejiendo y lo lleva de informate a desinformante a informante nuevamente, toca fibras que muchas veces creemos se ocultan por debajo de los escritorios y protectores de pantalla de los grandes corporativos que controlan el mundo neoliberal desde los Estados Unidos. Más allá de hacer una ficcionada y dramática denuncia de la corrupción de cuello blanco, como lo hiciera Michael Mann con The insider (El informante, 1999), Soderbergh busca reirse silenciosamente de lo que podría ser un nuevo arquetipo de agente infiltrado mezclado con un verdadero tarado cuyo diagnóstico es… bipolar.
Si al ver “El desinformante” el espectador es paciente ante una sucesión de escenas que se sostienen tal vez excesivamente en la música (como sucede en The Firm) y si atiende con cuidado a la voz interior de Whitacre, quien reflexiona o recuerda anécdotas, siempre en una aparente búsqueda de alejarse de lo que en ese momento escucha, encontrará un desenredo hilarante de lo que podría delimitarse como el “nuevo espionaje corporativo” donde la verdad reside en lo que un alto funcionario guarde. La madeja de la historia queda al fin casi completamente desenmarañada, salvo que ya poco importa: el bipolarismo de Whitacre es la explicación que encontraremos para entender la caída del héroe que creíamos que era. Al fin de esta década y con más de 20 filmes en su carrera fílmica, Steven Sodebergh, cuyas experimentaciones cinematográficas lo han llevado a realizar filmes tan inconexos entre sí como Traffic, Erin Brockovich u Ocean’s Eleven, se abre paso entre los campos de maíz y trigo como uno de los directores que habrán de continuar dejando huellas de varios grosores de profundidad en ese tan transitado paseillo que puede ser el del cine estadounidense.
Título Original: The Informant
Director: Steven Soderbergh
Reparto: Matt Damon, Scott Bakula, Joel McHale, Melanie Lynskey
Duración: 108 min.
Año: 2009
País: EE.UU.
Género: Comedia/Drama
Reportaje: El Hombre Lobo

SE ACERCA LA LUNA LLENA
Auuuuuuuuuuuuuuuunque ya estoy harto de remakes, remakes y remakes, extrañamente espero con ansia la llegada de la luna llena… y con ella el espeluznante acto donde un ser humano, víctima de una maldición, se convierte en bestia: El Hombre Lobo.
Así como lo lees, el Puertoriqueño Benicio del Toro, cuyas ojeras son tan inolvidables como sus actuaciones, protagonizará el remake del clásico de la Universal que se estrenará el próximo febrero.
Filmada originalmente en 1941 El Hombre Lobo completó la trilogía de monstruos que Universal Pictures comenzó a principios de los 30’s. Muchos cinéfilos, demasiados quizá, sienten debilidad por el colmilludo Vampiro bautizado por Bram Stoker como Drácula. Este filme fue inmortalizado con la regia interpretación del húngaro Bela Lugosi. Meses más tarde la compañía se anotaría otro éxito cuando contrató al londinense Boris Karloff para encarnar al monstruo obra del Dr. Frankestein. Ambos filmes, clásicos más grandes que un Barcelona-Real Madrid, comenzaron una franquicia que hasta nuestros días se mantiene. Curiosamente ambos ya cuentan con sus respectivos remakes: el Drácula de Coppola (1992) y el Frankestein de Kenneth Branagh (1994).
El Hombre Lobo original fue protagonizado por el actor norteamericano Lon Chaney Jr., heredero del legendario “Hombre de las Mil Caras”. Así es, su padre Lon Chaney fue un hombre que alcanza el título de inmortal gracias a su avanzada técnica en maquillaje y sus impecables dotes histriónicos, dando vida a “El Jorobado de Notradame” y “El Fantasma de la Ópera”. Chaney padre siempre se opuso a que su hijo siguiera sus pasos pero al morir en 1930, su vástago finalmente pudo comenzar con fuerza una carrera como actor. Desafortunadamente nunca figuró en el cine hasta que la historia del licántropo llegó a sus manos. Con este papel llegó la popularidad… pero también el encasillamiento pues nunca más logró un rol tan importante.
En 2010 llega nuevamente la hora de aullar. La pantalla contará la historia de un joven mozo que regresa a su pueblo natal, sólo para ser mordido por un licántropo y con sus colmillos impregnarle la maldición de convertirlo en una horrible bestia peluda, cada vez que la luna llena se asoma en la noche.
La nueva versión corre a cargo del texano Joe Johnston quien en su haber tiene cintas como Jumanji (1995) y Parque Jurásico 3 (2001). Nada mal. Espero que lo haya hecho bien.
Las malas lenguas aseguran que esta nueva visión del licántropo te dejará anonadado y que la transformación del hombre en bestia supera por mucho a la vista en “Un Hombre Lobo Americano en Londres” (1981) cuyo maquillaje fue tan impactante que inauguró la categoría de mejor maquillaje en los premios Oscar®. Así que ya con esa promesa ¿quién no se apunta a verla?.
La presentación de Anthony Hopkins en el rol del Sir John Talbot representa, no sólo un imán en taquilla sino su segunda participación en un remake de los clásicos de la Universal. Pocos podrán olvidarlo como el Profesor Van Helsing en el Drácula de Coppola. Otro personajazo que participa es Gene Simmons bajista del grupo KISS, cuyos aullidos son los que se escucharán en la cinta. Y basta echarle un ojo al tráiler aquí anexo para percatarnos que el fotógrafo Shelly Johnson ahora sí se pulió.
Con la promesa de ser una película “De Pelos”, el Hombre Lobo versión 2010 clavará sus colmillos en la primera luna llena de febrero. ¿Quién dijo miedo? digo ¿quién dijo yo?